VÍDEO / Un pequeño cambio legislativo, un gran salto para las personas con discapacidad intelectual
La semana pasada presentamos una iniciativa que me hace muchísima ilusión y que me inspiró un padre hace años. Ese padre, con una hija con síndrome de down, se lamentaba de lo mal que lo pasaba estudiando una oposición, porque no tenía capacidad para aprender y entender la Constitución y el resto de los contenidos.
Hablamos de lo absurdo que era que para desempeñar tareas, por ejemplo, de conserje, tuvieran que sacrificarse tanto. Además, la mayoría, la inmensa mayoría, no consigue la plaza porque aunque aprendan algunos de los contenidos, el examen les resulta muy difícil. En esa conversación hablamos de que en otros países se hace lo que se llama una prueba de situación, que consiste en comprobar que el trabajo que se va a desempeñar se sabe hacer.
En la legislatura 2015, como diputada de Podemos, participé como ponente de mi grupo en la redacción de la Ley Ley 4/2017, de 25 de septiembre, de los Derechos y la Atención a las Personas con Discapacidad en Andalucía. Establecimos una reserva de plazas para las personas con discapacidad intelectual, además de física, pero no fuimos más allá y se me quedó una espina clavada.
Hace tan sólo un par de meses, en una reunión ordinaria de la Mesa del Parlamento, surgió el tema de las oposiciones internas que se habían convocado y de la existencia de esta prueba de situación para las personas con discapacidad intelectual. Me alegré mucho poque en el Parlamento estábamos siendo pioneros. Y pensé, tenemos que extenderlo.
Y la semana pasada, coincidiendo con el Día Mundial de las Personas con Discapacidad, registramos en el Parlamento de Andalucía una proposición de ley un poco peculiar, porque pretende modificar una norma estatal, el Estatuto Básico del Empleado Público, que es la norma básica aplicable a todas las Comunidades Autónomas en materia de empleo público.
Estamos seguros de que el Parlamento de Andalucía lo va a aprobar y marcharemos a Madrid, al Congreso, a defender la iniciativa.
Con una sola frase, puede cambiar la vida de miles de personas en nuestro país, que ven como a pesar de existir una reserva de plazas en la Administración Pública, no pueden acceder a ellas.
Y va por el padre que me contó el sufrimiento de su hija. Y por Lucía, una madre abnegada que lleva años luchando al frente de una asociación para lograr la inserción laboral de las personas con discapacidad, que me contaba una vez entre lágrimas que su hijo necesitaba trabajar, que era capaz de hacerlo, pero que nadie le daba la oportunidad.
Por ese padre y esa madre que algún día seré yo.
Os dejo un vídeo explicando la iniciativa.
