Livia actúa; yo tengo un nudo en el estómago
El próximo 3 de diciembre Livia actúa con su clase de ballet. Y yo tengo un nudo en el estómago. Y sé que es difícil de explicar.
Desde que tengo a Livia, vivo las actuaciones fin de curso y similares de una manera distinta. En realidad, me horrorizan. Nunca olvidaré la primera. Todos los niños de tres años de pie, bailando a duras penas y ella sentada porque no andaba. Y eso que su seño, que era maravillosa, intentó acomodar la actuación a ella todo lo que pudo. Y aún así. Me pasé el rato llorando con las gafas de sol puestas para que nadie me viera. Todos los padres felices y yo allí, sola, llorando.
Pasan los años y no consigo que ese sentimiento se vaya. Y lo paso mal año tras año. Y sé que este no será distinto. Pero estaré allí, aplaudiendo fuerte y sonriente.

