COMO UNA PERSONA NORMAL Y CORRIENTE
Hace unos días nos plantearon la posibilidad de que Livia participara en uno de los actos institucionales que se celebran con motivo del 28F.
Tendría que leer una poesía facilita, que nos darían con antelación para que pudiera prepararla.
Yo lo ví claro desde el principio porque creo que es muy importante visibilizar la discapacidad y que daría riqueza al acto que de las dos niñas que participaran una tuviera síndrome de down.
Lo hablamos con ella, para preguntarle si quería leer delante de mucha gente. Ella, como siempre, emocionada, nos dijo que sí, que quería ser famosa. Ella es así.
Pero no quedó ahí la cosa. Cuando fui a acostarla por la noche, me dijo algo que me dejó alucinada. «Mamá, ¿sabes por qué quiero leer en tu trabajo? Porque quiero demostrar que puedo leer como una persona normal y corriente, como tú y como papá». Con sus pausas, sus erres y que se le entienda.
No tengo claro que entienda la profundidad de sus palabras pero, lo que está fuera de duda, es sus ganas de superarse. Y en eso creo que nos gana a las personas normales y corrientes.
