Hechizos
Este finde tenemos en casa a una amiga de Claudia. Como es normal, buscan su propio espacio y Livia anda desolada porque no cuentan con ella. Ayer por la tarde aprovechamos para ver juntas las dos un par de películas y la pude disfrutar como hacía tiempo. Pero hoy me está costando más convencerla y después de llorar desconsoladamente porque no juegan con ella ha encontrado la respuesta: Claudia y su amiga están hechizadas. Y por eso no le hacen caso.
Y yo, que ando siempre alerta, pienso que pronto su hermana empezará a salir y a entrar y que no podré decirle a Livia que ya le tocará a ella. Porque me temo que hay cosas que no llegarán. Y sólo espero que ella no lo note. Y que encuentre su propio espacio y manera de divertirse. Y amigos que la entiendan y, como siempre digo, la esperen. Porque ella va, sólo que va más despacito. Quizá somos los demás los que corremos demasiado.
