Córdoba, ejemplo de energía verde, ejemplo de cooperación
Esta semana he estado en Córdoba, tanto de visita, me encanta encontrarme rincones nuevos cada vez que voy, como de trabajo. Y es que he venido aquí para reunirme con FAECTA (Federación Andaluza de Empresas Cooperativas de Trabajo), en concreto, con su presidente, Francisco Molina, y su director provincial en Córdoba, Rafael Santiago, quienes me han desgranado paso por paso cómo han conseguido que la provincia sea, en estos momentos, referente andaluz en la creación de comunidades energéticas cooperativas, con 15 proyectos en marcha, para generar energía verde y local en distintas comarcas, y la inversión de cerca de 12 millones de euros procedentes de las Ayudas IDAE.
Mientras les escuchaba, sólo podía pensar en que hay que exportar el modelo cordobés al resto de Andalucía, es más, me alegró oir que en la hoja de ruta de FAECTA se encuentra desarrollar este modelo en las otras provincias. La verdad es que su éxito reside en dos factores clave, por un lado, la creación de un ecosistema político transversal favorable, para que cada comarca asumiera, como suya, la iniciativa, junto al trabajo de incorporar a las personas a un proyecto ya hecho, sabiendo que en el momento en el que realizan la inversión, empiezan a disfrutar de las ventajas de la autoproducción eléctrica cooperativa.
Francisco me comentaba que hay que caminar en esta dirección. Hay que socializar los proyectos para que cada consistorio decida el reparto del consumo. Por ejemplo, en la capital, el Ayuntamiento de Córdoba es socio de uno de los proyectos, aportando suelo público, y con el compromiso de que parte de la energía generada se destinará a familias vulnerables.
Pero lo más importante y por donde debemos empezar es por la pedagogía, porque falta cultura para desarrollar comunidades energéticas ciudadanas, muchos Ayuntamientos consideran que vendiendo terrenos a empresas comercializadoras para que instalen placas ya han hecho su labor, pero una comunidad energética ciudadana, va más allá, es un compromiso con la ciudadanía, democratizando el acceso y la gestión de la energía.
ES UNA AUTÉNTICA REVOLUCIÓN.
