Acción con colectivosUn día en el parlamento

Los músicos de la ROSS sufren una precariedad que les impide desarrollar su labor

Hemos mantenido una reunión con el Comité de Empresa de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla para conocer los problemas laborales y de financiación que actualmente está atravesando el cuerpo de intérpretes de la misma, que viven una situación difícil.

La congelación del presupuesto de la Orquesta desde hace 15 años hace prácticamente imposible que se mantenga la actividad con criterios de calidad y estabilidad en la programación y provoca que recaiga su continuidad sobre las espaldas de los trabajadores y trabajadoras de la orquesta.

El abandono y la desidia del Ayuntamiento de Sevilla y de la Junta respecto a la ROSS que hace que no puedan tocar todo el repertorio disponible, queden puestos sin cubrir y se externalicen interpretaciones, algo que redunda negativamente en la oferta musical y cultural pública de la ciudad. 

La ROSS es una Sociedad anónima participada al 50% por el Ayuntamiento de Sevilla y el 50% por la Junta de Andalucía pero sus empleados no tienen consideración de trabajadores públicos ni de funcionarios y la gerencia ni es profesional ni ha tenido estabilidad en los últimos años, con constantes cambios que imposibilitan la continuidad en su labor.

Los trabajadores de la ROSS nos han contado que la calidad de una de las mejores orquestas del Estado está muy en peligro porque las Administraciones llevan muchos años jugando en la cuerda floja. Ponen como ejemplo que ha bajado a casi la mitad las semanas de abono y que cada vez cuentan con menos primeros nombres invitados como directores o solistas, según el secretario del Comité de Empresa, Ramiro García.

García nos explicó que los intérpretes temen por la próxima temporada de abono y que el “no hay dinero”, repetido por la gerencia a diario, deja al maestro Soustrot, que dirige hoy día la sinfónica, “indefenso, sin apoyo y sin poder mantener sus planes para recuperar el prestigio artístico de ROSS en dos años”. 

El representante laboral también critica que ese prestigio “no parezca preocuparle a nuestro Consejo de Administración” que condena a la orquesta a un “presupuesto mezquino” con una gerente “sin experiencia alguna en una empresa artística de este nivel”.

Según el propio Ramiro García la ROSS tiene 15 plazas vacantes, sueldos sin actualizar, tiene que ensayar fuera de su sede, el Teatro Maestranza, por la mala gestión del acuerdo entre empresas, no visita ninguna ciudad desde hace años, etc. Concluyen los trabajadores que la ROSS cada vez está más lejos de la imagen de orquesta profesional de nivel internacional que siempre hemos proyectado y hemos sido, situación que nos preocupa y nos duele.

Es por eso que Por Andalucía llevará al Parlamento de Andalucía algunas iniciativas y preguntas para solventar la grave situación de precariedad, asegurar la viabilidad de su actividad  y mejorar la oferta musical y cultural pública de Andalucía en lo relativo a la música clásica.

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